Argentina

Report Year:   
2014 - Communications surveillance in the digital age
Organización: 
Nodo TAU

“Tu software, mi biología”. Sistemas de vigilancia masiva en Argentina

Introducción

En el año 2011, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, creó a través de un decreto del poder ejecutivo, un sistema biométrico federal para la identificación de los ciudadanos, denominado SIBIOS (Sistema Federal de Identificación Biométrica para la Seguridad). El sistema fue desarrollado, de acuerdo con lo establecido por el decreto, para “prestar un servicio centralizado de información respecto de los registros patronímicos y biológicos individuales”. El sistema sería utilizado “a los fines de contribuir a la comprobación idónea y oportuna en materia de identificación de personas y rastros, en procura de optimizar la investigación científica de delitos y el apoyo a la función preventiva de seguridad”.
La adopción de esta medida involucró escasa -casi nula- discusión pública, excepto algunas organizaciones de la sociedad civil que advirtieron al gobierno acerca de los riesgos involucrados en este tipo de métodos de vigilancia, y sus implicancias en cuanto al derecho a la privacidad de las personas.

En este escenario, surgen dos fuertes argumentos:

  1. Esta cantidad de información en manos de un gobierno es riesgosa, más aún gobiernos no democráticos. Este argumento invita en Argentina a considerar los antecedentes de gobiernos dictatoriales, el último de los cuales se extendió de 1976 a 1983, e imaginar tal acumulado de información en sus manos.
  2. El bajo nivel de conciencia pública sobre la posible violación de derechos humanos que implica la implementación del sistema, revela la ausencia de debate social sobre la afectación de derechos humanos relacionada con las tecnologías de la información y la comunicación (TICs).

 

Legislación y contexto político

Argentina es el primer país en adoptar tecnologías biométricas como forma de reconocer la identidad legal de los individuos. Sobre finales del 1800 un oficial de policía llamado Juan Vucetich creó el primer sistema de identificación de huellas dactilares y comenzó a utilizarlas como evidencia en investigaciones policiales.
En Argentina, el documento nacional de identidad (DNI) es el único documento de identificación personal que los individuos están obligados a tener. Está regulado, en cuanto a formato y normas, desde 1968 por la Ley 17671 de Identificación, Registro y Clasificación del Potencial Humano Nacional, ley que también creó el Registro Nacional de las Personas (RENAPER). Es expedido a todas las personas nacidas en el país y extranjeras que apliquen por un permiso de residencia, una vez que la Dirección Nacional de Migraciones considera que la solicitud cumple con los requisitos necesarios para ese fin. Desde noviembre de 2009, y como parte de la iniciativa de digitalizar los documentos nacionales, se emite en el país un nuevo documento nacional de identidad que tiene el formato de una tarjeta plástica.
La protección de datos personales cuenta en Argentina con garantía constitucional y legislativa. La Constitución Nacional establece en su Artículo 43 que cualquier persona puede interponer una acción de habeas data “para tomar conocimiento de los datos a ella referidos y de su finalidad, que consten en registros o bancos de datos públicos, o los privados destinados a proveer informes, y en caso de falsedad o discriminación, para exigir la supresión, rectificación, confidencialidad o actualización de aquéllos. No podrá afectarse el secreto de las fuentes de información periodística”.
En coincidencia con lo anterior la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales (2000) trata sobre la administración de bases de datos públicas y privadas que incluyan información personal. La legislación prohibe que cualquier entidad manipule datos personales a menos que esté justificado por un interés público legítimo. Esta Ley creó la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales. Algunos expertos legales la consideran de avanzada debido a que sus regulaciones se adelantan incluso a aspectos de las tecnologías actualmente en uso, que no estaban extendidas al momento de la aprobación de la ley. La versión argentina de Habeas Data también es considerada una de las más completas a la fecha.
En otro orden, la Asociación por los Derechos Civiles, señala que Argentina también sufre de una falta crónica de control sobre sus agencias de inteligencia. “De vez en cuando, las cuentas de los funcionarios públicos, los políticos y los periodistas son atacados y el escándalo estalla. Estos abusos son el resultado de una Ley de Inteligencia para la cual los mecanismos parlamentarios de supervisión simplemente no funcionan”.
También es relevante para este análisis la consideración de la Ley 26.268, conocida como Ley Antiterrorista, aprobada en 2007 sin debate parlamentario, que apunta a penalizar crímenes de terrorismo. La Ley eleva al doble la pena para los casos de delitos previstos en el Código Penal, “cuando estos hubieren sido cometidos por una organización o individuos con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos a realizar un acto o abstenerse de hacerlo".
Esta definición podría ser aplicada a ciertas demandas relacionadas con temas laborales o sociales. Es por ello que distintos sectores, entre ellos organizaciones de derechos humanos, cuestionaron la ley por el temor a que pudiera ser utilizada para criminalizar la protesta social. Sumado a este marco legal que posibilitaría la criminalización de la protesta social, el sistema biométrico podría ofrecer una herramienta que agrave este riesgo. Luego de la presión y el debate generados alrededor de la Ley, el ejecutivo accedió a incluir un punto que establece que “las agravantes previstas (...) no se aplicarán cuando el o los hechos de que se traten tuvieren lugar en ocasión del ejercicio de derechos humanos y/o sociales o de cualquier otro derecho constitucional”.

 

 

Un sistema biométrico para la identificación de los ciudadanos

El sistema SIBIOS, que fue desarrollado con la cooperación tecnológica del gobierno de Cuba, es una base de datos centralizada alimentada por la información recogida por el RENAPER (Registro Nacional de las Personas). El RENAPER es responsable de la emisión de los documentos nacionales de identidad y de los pasaportes, tarea que solía ser responsabilidad de la Policía Federal.
El RENAPER recolecta las huellas digitales, las fotografías y las firmas de cada ciudadano que está tramitando un documento de identidad o un pasaporte. Luego, provee la información biométrica necesaria para alimentar el Sistema Automático de Identificación de Huellas Digitales llamado AFIS (por su sigla en inglés, Automated Fingerprint Identification System) así como los rostros utilizados por la Policía Federal para satisfacer los requerimientos de identificación realizados por los usuarios de SIBIOS. El sistema AFIS se inició con una base de datos de 8 millones de registros biométricos recolectados en épocas en que la Policía era la encargada de emitir los documentos de identidad y los pasaportes.
La autoridad de aplicación del sistema SIBIOS es el Ministerio de Seguridad y el sistema puede ser utilizado por los siguientes órganos estatales: la Policía Federal, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Dirección Nacional de Migraciones y el Registro Nacional de las Personas. El gobierno nacional también alienta a que entidades provinciales utilicen el sistema, a través del Programa Federal de Colaboración y Asistencia para la Seguridad.
La Oficina Nacional de Tecnologías de la Información (ONTI) bajo dirección del Jefe de Gabinete, es la que brinda el asesoramiento necesario en materia de pautas de standarización y compatibilidad de equipamientos y plataformas de hardware y software. Además, desde el año 2011, el equipo que se encuentra trabajando en la implementación de SIBIOS ha estado trabajando en conjunto con el NIST (“National Institute of Standards and Technology”) de los EEUU para mantener el sistema alineado con los estándares de ese organismo.
El principal argumento del gobierno para justificar el uso del sistema es que este proveerá “un salto cualitativo muy importante, en la seguridad y en la lucha contra el delito”, un tema muy sensible para la ciudadanía argentina en estos días y claramente el principal tema de la agenda pública actual.
Un video promocional del sistema SIBIOS, realizado por el gobierno, destaca la importancia de las bases de datos de identidades en un sentido positivo. “Si nos conocemos mejor, nos cuidamos más” inicia. Argumenta que los rostros, las huellas digitales y las firmas son tres elementos esenciales de la identidad y deberían ser manipulados por un sistema muy eficiente. También menciona que en el futuro el sistema podría integrar otra información, como la voz, el scaneo del iris y el ADN.
El video describe al AFIS como un sistema automático de identificación de características físicas y comportamiento humana. También menciona la importancia de SIBIOS para la identificación de personas que no cuenten con un documento de identidad, por ejemplo en accidentes o en delitos de suplantación de identidad, tanto de tipo económico como de trata de personas, especialmente de niños.  El reconocimiento fisonómico de los rostros de individuos que el sistema utiliza, permite la proyección de esos rostros a través del tiempo.
El gobierno señala que el sistema aumenta las posibilidades de esclarecimiento y resolución pos delitos, otorgando un mayor soporte científico en los casos criminales y sostiene que la implementación de este sistema también fortalece los controles migratorios para asegurar que cada persona que ingresa al país es la misma que sale.
A pesar de que el sistema es considerado un avance como resolución gubernamental para proceder en estos temas tan sensibles, su implementación puede implicar ciertos riesgos, dependiendo de sus usos a futuro:

 

  1. SIBIOS colecta información de todos los ciudadanos nacionales, así como extranjeros residentes en el país, como lo establece el artículo primero del Decreto 1501/09. Algunos de los standares de recolección de información también rigen para individuos extranjeros que no tienen documento nacional de identificacion, tales como turistas o viajeros en tránsito que arriban al país. Esto en concreto significa que el alcance de recopilación de datos excede a los 41.090.000 habitantes de Argentina.
  2. SIBIOS será integrado con las bases de datos de los nuevos documentos de identidad plásticos, que además de los identificadores biométricos incluyen la imagen digital, el estado civil, el tipo de sangre e información contextual clave recopilada desde el nacimiento de la persona. Sumado a ello, aparentemente hay intención de incrementar los montos de información recolectada. Recientemente un legislador presentó un proyecto de ley que propone incluir también las huellas palmares en los registros para el sistema.
  3. La principal crítica que se hace al sistema es que contradice normas de privacidad y tiene también implicancias en términos de seguridad de los ciudadanos, debido a que no están claramente establecidos los mecanismos de control para el sistema. En este sentido, la organización local Fundación Vía Libre, con el apoyo de la Electronic Frontier Foundation (EFF),  encendieron una alarma relacionada con la implementación del SIBIOS y los riesgos que este implica para la privacidad de las personas. EFF viene advirtiendo desde hace tiempo cuan dañino es “el seguimiento perfecto” para una sociedad libre y democrática. En el mismo sentido, Julián Assange, fundador de WikiLeaks, mencionó que Argentina –si bien no en la escala de China y Estados Unidos– tiene el régimen de vigilancia más agresivo de América Latina".

Como mencionáramos anteriormente, la preocupación en torno a SIBIOS está relacionada no solo con el poder que otorga la centralización de la información, sino también, con diferentes aspectos de su implementación y uso. El decreto que permite la creación de SIBIOS no incluye mecanismos adecuados de control y protección de información personal sensibles. Las funciones asignadas a la unidad de coordinación creada para administrar el sistema no son claras y además no es un cuerpo autónomo.
Otro aspecto crítico que se señala es que no hubo discusión pública acerca de las condiciones bajo las cuales los oficiales públicos accederán a la información. Es necesario tener en cuenta que este tipo de vigilancia masiva podría tener efectos sobre aquellos que desean expresar disenso político. Los riesgos son aun peores considerando otras políticas públicas e iniciativas privadas relacionadas con el monitoreo de espacios públicos, tales como las iniciativas para monitorear las calles utilizando cámaras de video, que se está utilizando en las ciudades más importantes del país   o la implementación de sistemas biométricos para identificar personas en ámbitos específicos, como los asistentes a los partidos de fútbol, justificado en que son escenarios violentos.
Al respecto, Eduardo Bertoni, abogado argentino especialista en temas de libertad de expresión y nuevas tecnologías, señala que las deficiencias en el diseño institucional de la implementación de SIBIOS podrían incrementar los peligros ya predichos por los críticos de la implementación del sistema. Otro aspecto destacado por Bertoni es el así llamado “derecho al anonimato”, considerado como una de las garantías de la libertad de expresión, porque permite la expresión de opiniones sin temor a represalias. Consecuentemente el derecho al anonimato es parte del derecho a la libertad de expresión.

 

Conclusiones

Si consideramos a SIBIOS como una herramienta para la investigación de crímenes, el sistema es un buen recurso. Sin embargo, en cuanto a la sensibilidad de la información personal y los modos en los que es utilizada esta informacíón en la investigación de delitos, las medidas deberían ser decididas de una manera más participativa en una sociedad democrática. La falta de debate legislativo, debido al hecho de que la creación de SIBIOS fue decidida por un decreto presidencial deja al tema fuera del alcance de la opinión pública.
Previo a la implementación de SIBIOS hubo muy pocas instancias de consulta con entidades independientes y no gubernamentales - que es usualmente una característica positiva del actual gobierno al momento de delinear políticas y legislaciones que impactan en derechos humanos básicos. Esta es la causa por los extremadamente bajos niveles de conciencia pública acerca de los riesgos implicados en la recolección de tales cantidades de información privada en manos del estado, y al alcance de los organismos de seguridad pública.
A pesar de que los derechos a la intimidad y la protección de datos están consagrados en el derecho internacional y en la Constitución Argentina, el sistema actual de documentos nacionales de identidad y métodos similares de centralización de datos aumentan la capacidad del Estado para la vigilancia masiva. En este sentido, la racionalización de la recolección de datos biométricos en un esquema nacional de documentación de identidades debería ser examinada para evitar la recopilación, el procesamiento, la retención y el intercambio innecesarios de estos datos muy sensibles.
En cuanto a la transparencia en la aplicación del sistema en Argentina, la medida fue anunciada oficialmente en los medios de comunicación en el momento de su lanzamiento. Fue entonces descripta como una mejora tecnológica para ayudar a combatir el crimen y una acción enmarcada dentro de la modernización general del Estado. Dado que ambos argumentos impactan fuertemente en el público en general como avances, esto habría afectado negativamente en la posibilidad de un debate abierto, intenso y reflexivo en torno a las implicancias reales de la medida.

 

 

Pasos a dar

En este contexto, se pueden hacer las siguientes recomendaciones en Argentina:

 

  1. Exigir más transparencia y rendición de cuentas por parte del gobierno en cuanto a la utilización de los datos biométricos, incluyendo la información sobre quién tiene acceso a ellos.
  2. Desarrollar campañas dirigidas a los legisladores con el fin de informarles acerca de aspectos controvertidos que el tema plantea especialmente en relación a afectación de derechos humanos.
  3. Crear campañas de sensibilización de la ciudadanía para que estén informados de los riesgos que esta iniciativa implica en relación al uso de datos personales, a la privacidad y la vigilancia.
  4. Llevar a cabo investigaciones comparativas sobre éxitos y fracasos de sistemas similares en otros países donde han sido implementados.

Biografía de Juan Vucetich, Visible Proofs. www.nlm.nih.gov/visibleproofs/galleries/biographies/vucetich.html

Pirlot, A. (2013, Diciembre 10). Ignoring repeated warnings, Argentina biometrics database leaks personal data. Privacy International. www.privacyinternational.org/blog/ignoring-repeated-warnings-argentina-biometrics-database-leaks-personal-data

Ley Nº 17.671. infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/anexos/25000-29999/28130/texact.htm

  Ley de Inteligencia 25.520?????

Álvarez Ugarte, R. (2013, October 30). Argentina's new biometric ID system ignores right to privacy. IFEX. www.ifex.org/argentina/2013/10/30/new_surveillance

         vimeo.com/77142306

         Official presentation of SIBIOS. https://www.youtube.com/watch?v=9goN2MR1TR4

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Entrevista con Julian Assange en Infobae. www.youtube.com/watch?v=If7MbOvuEbg

         Ramallo, F. (2013, August 29).  Porteños bajo el foco de las cámaras de vigilancia. Infotechnology.com. www.infotechnology.com/comunidad/Porteos-bajo-el-foco-de-las-camaras-de-vigilancia-como-funciona-el-sistema-de-monitoreo-20130826-0004.html

         CEMAC (Centro de Monitoreo y Atención Ciudadana) www.rosario.gov.ar/sitio/lugaresVisual/verOpcionMenuHoriz.do?id=8726&idLugar=3988

         AFA Plus. www.afaplus.com.ar/afaplus

         Bertoni, E. (2013, December 15). Una herramienta peligrosa. La Nación. www.lanacion.com.ar/1647828-una-herramienta-peligrosa

Interview with Eduardo Bertoni by Infobae, 24 April 2014. www.palermo.edu/derecho/up-en-los-medios/gobernanza-global-de-internet.html

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