Panama

Report Year:   
2016 - Economic, Social and Cultural rights and the internet
Autor: 
Krizia Matthews
Organización: 
IPANDETEC

Teletrabajo in Panama

Note: this report is also available in English

Introducción

La evolución tecnológica y el aumento del uso de internet en todo el mundo, han probado muchas de las conocidas formas de ofrecer servicios a los consumidores y también han revolucionado el sector laboral. Las formas de trabajo que eran impensables en el pasado, son posibles en la actualidad debido a las alternativas y las ventajas ofrecidas por las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Un claro ejemplo de ello es el teletrabajo.

Esta innovadora forma de trabajo representa un "win-win" para el empleador y el empleado. Sirve para reducir costos, optimizar y descentralizar las operaciones. El teletrabajo contribuye potencialmente a un mejor equilibrio entre la vida personal y el trabajo para los trabajadores, ofreciendo una mejor calidad de vida para todos los ciudadanos. Puede beneficiar el medio ambiente, por ejemplo, reduciendo el número de automóviles en las carreteras y ofrece la oportunidad a grupos minoritarios y personas con discapacidad de un empleo remunerado. Sin embargo, en muchos países, este innovador mecanismo de trabajo alternativo no tiene un marco jurídico adecuado que lo regule, lo que puede conducir a prácticas que violan los derechos fundamentales de los teletrabajadores.

Debido a su estratégica ubicación, Panamá se ha convertido en una economía orientada a los servicios. Ahora es un centro para las operaciones empresariales globales y regionales y sede para las multinacionales. Hay fuertes indicios de que el teletrabajo está en aumento y que esta tendencia continuará.

Durante un reciente taller que realizamos sobre teletrabajo en Panamá, descubrimos que alrededor de 46 empresas emplean a los teletrabajadores. La mayoría de estas empresas, como Dell Panamá, Sitel y PWC , entre otros, hacen negocios relacionados con telecomunicaciones y servicios al cliente. La fuerza de la infraestructura de telecomunicaciones de Panamá es uno de los principales motivos por los que estas empresas miren al teletrabajo como una opción; Panamá tiene una sólida infraestructura de banda ancha, y el número de usuarios de internet está en constante aumento: en el 2010, el país contaba con alrededor de 265,825 usuarios; en 2015 el número había aumentado a 316,170.

Sin embargo, surge una pregunta: ¿Está Panamá jurídicamente preparada para esta nueva forma de trabajo? ¿Puede garantizar la protección adecuada de los derechos de los trabajadores? En este informe, analizamos la situación jurídica de los teletrabajadores en Panamá, y recomendamos medidas que creemos que nuestro país tiene que tener en cuenta a fin de abordar los desafíos relacionados con el desarrollo social y económico de los teletrabajadores, y a fin de garantizar la adecuada protección de los derechos laborales y los derechos afines que figuran en los instrumentos nacionales e internacionales.

 

La situación jurídica actual del teletrabajo en Panamá

 

Panamá ratificó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR, por sus siglas en inglés) en 1977 y también ha ratificado 78 convenios internacionales relacionados con los derechos laborales.

Panamá no tiene leyes específicas que regulan el teletrabajo; el Código Laboral de 1971, contenía dos artículos dedicados a "El trabajo a domicilio"; artículos que podían ser leídos como parcialmente refiriéndose al teletrabajo, sin embargo, la Ley nº1 de marzo de 1986, derogó los dos artículos porque el legislador consideraba que no existía diferencia jurídica entre los trabajadores y teletrabajadores. Por lo tanto, en Panamá, el Código del Trabajo debe aplicarse a todos los trabajadores de la misma manera, teniendo en cuenta las especialidades o el tipo de trabajo que se realiza.

Dado este vacío legislativo, los teletrabajadores se consideran empleados normales en la legislación laboral, y en el marco de compromiso entre los teletrabajadores y los empleadores, está definido por el contrato entre los dos, o los términos del contrato de servicio.

¿Cómo se definen los derechos de un teletrabajador y los deberes de un empleador, cuando en países como Panamá, la definición de un empleado es bastante general y en algunos medios sobre la base de ideas anticuadas de lo que el trabajo significa - una oficina o lugar donde hay una jerarquía, supervisión y control inmediato?

El Pacto afirma la obligación de los Estados partes de garantizar ,a toda persona, el derecho a no ser privado de él injustamente. Esta definición enfatiza la importancia del trabajo para el desarrollo personal, así como para la integración social y económica. La regulación del teletrabajo ayudará a expandir las oportunidades en el mercado laboral, pero de una manera que los derechos de los trabajadores estén garantizados.

 

La falta de una definición clara del teletrabajo

 

Al preparar este artículo, nos dimos cuenta de que no hay suficientes datos fiables producidos por instituciones del gobierno de Panamá que determinen el número de teletrabajadores en el país o datos que puedan apoyar los argumentos sobre los beneficios o los costos asociados con el teletrabajo.

Esto podría deberse a varios factores, incluida la falta de una definición clara del teletrabajo en Panamá y el desinterés de las autoridades para cuantificar el sector, teniendo en cuenta otras prioridades sociales en el país.

Una definición general de teletrabajo es esencial para que el sector sea regulado. Una definición permitirá diferentes tipos de teletrabajo, categorías de los teletrabajadores, y sus respectivos derechos y obligaciones, tales como la remuneración mínima, los estándares de salud y seguridad. Una definición también permitirá a los legisladores, distinguir de otras formas de teletrabajo trabajos similares, tales como el trabajo a domicilio.

Ambos conceptos normalmente son confundidos, pero son ligeramente diferentes; "trabajo a distancia", un concepto utilizado comúnmente en las empresas, es un beneficio que las empresas conceden a sus empleados, lo que les permite trabajar desde una ubicación distinta a la oficina, sin embargo, su presencia en la oficina generalmente se requiere. Se tienen que cumplir las mismas normas y obligaciones que los empleados que trabajan desde la oficina. El trabajo remoto se refiere también a la labor realizada durante viajes de negocios.

Los teletrabajadores, sin embargo, son contratados para trabajar fuera del entorno de la oficina; realizan el trabajo utilizando las tecnologías que les permiten tener acceso a sistemas disponibles en la oficina, por ejemplo, determinados programas de software y bases de datos, e incluso pueden usar las impresoras que se encuentran en las oficinas. Por lo tanto, el uso de la tecnología y las comunicaciones son cruciales.

En este sentido, la comunidad internacional ha estado trabajando en una definición de teletrabajo, aunque aún no hay consenso sobre su definición. Han habido algunos acuerdos y directrices como el Acuerdo Europeo sobre Teletrabajo, firmado en 2002, que podría ayudar a los legisladores determinar los principales elementos y características del teletrabajo y elaborar una definición. Este acuerdo, que fue firmado por CES, UNICE, UEAPME y ECPE, declara que los teletrabajadores deben gozan de los mismos estándares que los empleados que laboran en una oficina- significa que el empleador es responsable por la protección de su salud y seguridad; que la carga de trabajo y los estándares de desempeño son equivalentes; que el entrenamiento y desarrollo profesional son comparables, entre otros.

 

El teletrabajo ofrece innumerables ventajas, pero ¿a qué costo?

 

Como se mencionó, el teletrabajo potencialmente ofrece una amplia gama de beneficios a trabajadores y empresas por igual. En la actualidad, sin embargo, la relación con los empleados de teletrabajo en Panamá está definido por el empleador. Normalmente, en estos tipos de contratos, el teletrabajador no tiene beneficios de empleo de la empresa, una situación que también premia a la empresa con menores costos administrativos. Esto significa que el teletrabajador tiene que asumir los riesgos y costos como un proveedor de servicios profesionales independientes, mientras que al mismo tiempo debe estar subordinada a las reglas de la compañía y su supervisión.

Sin un marco jurídico adecuado, una política de la empresa en la contratación de los teletrabajadores pueden generar una serie de problemas que podrían superar los beneficios; estos son algunos de ellos:

 

 

 

Aislamiento y la falta de creación de relaciones

La interacción cotidiana y la comunicación informal entre compañeros de trabajo ayuda a desarrollar ideas y ayudar a los empleados a trabajar juntos de manera más eficiente. La falta de interacción diaria puede aislar gradualmente a los teletrabajadores y también afecta al desarrollo de su carrera profesional.

Un informe de la Fundación Europea para la salud y cuestiones de seguridad frente a los teletrabajadores de la Unión Europea constató que en varios países, como Irlanda, el teletrabajo a menudo conduce a una falta de contactos formales e informales y que los teletrabajadores pasan periodos muy largos trabajando solos. En algunos países como Portugal y los Países Bajos, los teletrabajadores están obligados a efectuar visitas periódicas a las oficinas de la empresa.

El aislamiento relativo también puede crear dificultades para los teletrabajadores cumplir sus deberes de trabajo, especialmente si tienen dificultades en la comunicación con jefes y compañeros de trabajo, y para obtener respuestas a sus preguntas sobre trabajo a tiempo.

 

No se hace ninguna distinción entre el tiempo de trabajo, la vida familiar y el esparcimiento

Los teletrabajadores tienen que gestionar su propio tiempo. Existe una tendencia a trabajar más horas cuando se trabaja fuera de una oficina; una situación que puede generar conflictos familiares debido a las múltiples funciones y compromisos laborales; esto es especialmente un problema para las mujeres.

 

La seguridad y la salud

Existen algunos riesgos para la salud que podrían estar relacionados con el teletrabajo, incluyendo el estrés causado por la superposición de casa y compromisos de trabajo, y la depresión causada por el aislamiento. El informe de la Fundación Europea encontró que en el Reino Unido, el aislamiento social es generalmente considerado como el mayor problema que adolece a los teletrabajadores. Aislamiento y soledad, son situaciones estresantes a las que se enfrentan los teletrabajadores, y deben ser considerados, junto con otros tipos de estrés, como factores que pueden tener efectos psicológicos nocivos que afectan tanto en el teletrabajador y la organización si no se toman en serio. Existe una preocupante laguna en la legislación de Panamá a la hora de reconocer estos fenómenos.

 

Menor remuneración

Los salarios de los teletrabajadores son generalmente más bajos en comparación con otros trabajos realizados por otros tipos de empleados; el tiempo fuera de las horas de trabajo no suele ser recompensado financieramente. Investigaciones llevadas a cabo en el Reino Unido demostraron que los profesionales informáticos empleados como teletrabajadores, ganaban entre un 19% y un 29% menos que los trabajadores que realizaban actividades similares, y que la compensación por trabajar más horas no es usualmente remunerada a los teletrabajadores.

 

Menos posibilidades de ascenso que a los trabajadores de oficina

El desarrollo profesional de los teletrabajadores puede estar en peligro, la falta de supervisión y comunicación cara a cara puede impactar negativamente en las posibilidades de ascenso. Un artículo de la revista TIME hace referencia a un estudio publicado en el MIT Sloan Management Review, que mostraba que los jefes son altamente influenciados por el contacto cara a cara y la mera presencia del individuo en la oficina. El desempeño, sin embargo, no es el único aspecto que se toma en cuenta a la hora de hacer un ascenso. Existen otros elementos como habilidades de liderazgo y trabajo en equipo, que normalmente no pueden ser medidos cuando se es un teletrabajador.

 

Conclusiones

En el presente informe hemos tratado de sugerir que el teletrabajo puede ofrecer una alternativa de trabajo que proporciona flexibilidad y una serie de beneficios para el teletrabajador.

Teletrabajo promueve la inclusión, porque puede ser una alternativa eficaz para las personas con discapacidad; que tienen que cuidar a un miembro de la familia en el hogar; en período de lactancia o aquellos que cuidan de los niños; personas que viven en las zonas rurales, profesionales calificados que viven en otro país, entre otros. Sin embargo, también hay múltiples aspectos que deben ser tomados en cuenta y es necesario analizar las ventajas y los retos del teletrabajo antes de optar por esta forma de trabajo.

Hay un largo camino por recorrer antes de que podamos tener una reglamentación apropiada de teletrabajo en Panamá. Algunos países de la región como Chile, Colombia y Argentina, han estado trabajando en el desarrollo de políticas y regulaciones.

En el caso específico de Colombia, el teletrabajo tiene un marco jurídico sólido que incluye directrices y procedimientos jurídicos tanto para el sector público y el sector privado. Teletrabajo en Colombia está regulada mediante la Ley 1221 de 2008. La ley ofrece una definición clara en el artículo 2: "El teletrabajo es una forma de trabajo que consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para el contacto entre el trabajador y la empresa, sin necesidad de la presencia física del trabajador en un determinado lugar de trabajo." En Chile, el gobierno modificó el Código de Trabajo a través de la Ley Nº 19.759 en 2001, con el objetivo de incorporar nuevos requisitos en contratos laborales para formas alternativas de trabajo, tales como el teletrabajo.

También hay algunas iniciativas regionales sobre teletrabajo. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), contribuye a la aplicación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio aplicando una serie de planes de acción a corto plazo con objetivos cualitativos y cuantitativos concretos. En el primer Plan de Acción Regional sobre la Sociedad de la información en América Latina y el Caribe (eLAC2007), trece grupos de trabajo conformados por expertos de diversos sectores regionales, se han creado para la investigación y el desarrollo de iniciativas conjuntas relacionadas con determinadas metas eLAC; uno de ellos es el Grupo de Trabajo sobre el teletrabajo, el cual es coordinado por Argentina y ahora basa su trabajo en la Agenda Digital para América Latina y el Caribe (eLAC2018) que fue adoptada durante la Quinta Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la información en América Latina y el Caribe en 2015. El grupo de trabajo ha estado enfocandose en cuestiones tales como la regulación del teletrabajo en los sectores públicos y privados, y en el intercambio de buenas prácticas. En 2008, el grupo de trabajo presentó un estudio sobre legislación y normas relacionadas con el teletrabajo en la región.

 

Panamá también puede aprender de las organizaciones internacionales que están trabajando en el tema del teletrabajo, tales como el Departamento de Políticas sectoriales en la Organización Internacional del Trabajo, que ha organizado eventos como el Foro de Diálogo Mundial sobre los desafíos y oportunidades de teletrabajo para los trabajadores y los empleadores en las TIC y los servicios financieros. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ofrecen a sus Estados miembros la asistencia técnica y la cooperación para la investigación, el diseño y ejecución de políticas relacionadas con su trabajo -en este caso, el teletrabajo está relacionado con su trabajo sobre comercio electrónico.

Creemos que nuestro país puede beneficiarse de estas iniciativas como un primer paso. Si bien el gobierno tiene un papel importante que desempeñar, las empresas también tienen la obligación de elaborar directrices de buenas prácticas antes de ofrecer el teletrabajo como una opción.

 

 

Pasos de acción

Las siguientes son prioridades para la sociedad civil:

  • El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Social, debe crear un grupo de trabajo sobre el teletrabajo o establecer una comisión que se encargue de aquel sector. Como primer paso, debe realizarse una encuesta que permita la recolección de datos confiable sobre la situación actual de esta forma de trabajo en Panamá.
  • Es necesario desarrollar una definición de teletrabajo que permita a los legisladores determinar que constituye el teletrabajo para se desarrolle un marco legal acorde. Este marco legal debe establecer derechos claros y obligaciones, como también regulaciones relacionadas a seguridad y salud en el trabajo, horas de trabajo razonables, disposiciones relativas a licencia de maternidad y sanciones para aquellas compañías que no se acatan a las regulaciones.
  • Las compañías necesitan desarrollar programas y políticas que les permitan establecer condiciones de trabajo razonables. Es importante establecer arreglos apropiados de trabajo (como trabajos prácticos objetivos, deberes y horarios, consideración de necesidades tecnológicas, etc.); políticas relacionadas a promoción de trabajo y entrenamiento, también deben ser tomadas en cuenta.
  • Cualquier acuerdo en materia de teletrabajo debe tomar en cuenta los conflictos familiares que esta forma de trabajo puede generar, y todas las políticas deben ser justas en cuanto a género e incluir provisiones para gente con discapacidades.
  • Panamá debe tomar en cuenta y aprender de las experiencias de la región y las globales y utilizar esas regulaciones como una base y ejemplo.

 

Notes:

This report was originally published as part of a larger compilation: “Global Information Society Watch 2016: economic, cultural and social rights and the internet” which can be downloaded from https://www.giswatch.org/2016-economic-social-and-cultural-rights-escrs-and-internet

Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0)

https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

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ISBN 978-92-95102-70-5

APC-201611-CIPP-R-EN-DIGITAL-260

 

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